Justicia Educativa
¿Qué está pasando con
los fondos de
la educación
pública en Puerto Rico?
El Departamento de Educación maneja una de las asignaciones presupuestarias más grandes del gobierno. Aun así, las condiciones en las escuelas continúan deteriorándose y los resultados de aprendizaje siguen rezagados.
Nuestros estudiantes de escuela pública enfrentan grandes retos:
84%
vive bajo el nivel de
pobreza (2025)
36.8%
participa en educación
especial (2023)
¿Cómo se decide y distribuye el dinero de la educación pública?
La forma en que se gestionan los recursos públicos impacta directamente la realidad de las escuelas todos los días.
Por eso, durante más de 4 años analizamos cómo se diseñan, aprueban y utilizan los fondos del Departamento de Educación.
Conoce el primero de tres informes, enfocado en el proceso presupuestario y la asignación de recursos a las escuelas.
Lo que encontramos:
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Falta de visión
No existe una definición clara de éxito y bienestar estudiantil que guíe el sistema, y los planes existentes permanecen fragmentados y desconectados del presupuesto y los resultados.
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Decisiones centralizadas
Las decisiones clave se concentran fuera del sistema educativo, principalmente bajo la Junta de Control Fiscal, con poca participación de las escuelas y una reducción de 11% en la asignación estatal entre 2017 y 2024.
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Equidad en riesgo
Los mecanismos para definir cómo se distribuyen los fondos carecen de elementos clave para garantizar equidad y suficiencia. Las asignaciones no reflejan de forma consistente las necesidades reales de los estudiantes y las escuelas.
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Alta dependencia federal
Entre 2017 y 2024, la dependencia de fondos federales aumentó de 35% a 68%, haciendo el sistema más vulnerable a cambios federales.
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Falta de transparencia
No se puede seguir el dinero con claridad ni entender su impacto en las escuelas.
Conoce más
¿Hacia dónde vamos con este esfuerzo?
Buscamos impulsar una inversión educativa que responda a las necesidades reales de las escuelas y sus estudiantes.
Trabajamos para hacer visible cómo se usan los recursos y abrir espacio a decisiones más informadas y participativas.
Y junto a jóvenes y la comunidad escolar, apostamos a soñar y construir la escuela que merecemos: una que responda a sus realidades, fortalezca sus oportunidades y les dé un rol activo en definir su futuro.
Con el apoyo de: